Valve no toca la hoja de ruta de Steam Deck 2 pese a la crisis de la RAM
Por Redacción UWLG · Fuente: Vandal

Imagen: Vandal
La subida de precios de la memoria RAM y la NAND está sacudiendo a toda la industria tecnológica, y muchos dábamos por hecho que la sucesora de Steam Deck sería una de las primeras víctimas. Sin embargo, según recoge Vandal, Valve ha salido al paso para dejar claro que, por ahora, sus planes para Steam Deck 2 no han cambiado. Pierre-Loup Griffais, desarrollador de la compañía, sostiene que siguen trabajando con los mismos objetivos que tenían antes de que el mercado de componentes se pusiera imposible.
La aclaración importa porque hace meses se señaló 2028 como posible ventana de lanzamiento, y con el encarecimiento de las memorias era razonable pensar en un retraso. Valve nunca ha confirmado esa fecha, pero sí ha reconocido que ya está desarrollando el nuevo hardware. Para una comunidad como la nuestra, con jugadores que usan la Deck para entrenar, viajar a eventos y crear contenido, saber que el proyecto no está en pausa es una noticia relevante.

Lo que hay que saber
- Valve afirma que mantiene los mismos objetivos para Steam Deck 2 pese a la crisis de la RAM y otros componentes.
- Las declaraciones vienen de Pierre-Loup Griffais, uno de los desarrolladores de la compañía, según informa Vandal.
- Se había apuntado a 2028 como posible año de lanzamiento, aunque Valve nunca lo ha confirmado oficialmente.
- La filosofía sigue siendo esperar a un salto de rendimiento realmente importante, no lanzar una revisión solo porque haya chips algo más rápidos.
- Valve reconoce que ya trabaja en el nuevo hardware, pero no ha dado fecha ni especificaciones.
La filosofía Valve: nada de revisiones por el simple hecho de sacar algo
El mensaje de Griffais es coherente con lo que la compañía ha repetido desde que lanzó la primera Steam Deck. No quieren caer en el ciclo anual de las consolas portátiles de otros fabricantes, donde cada temporada aparece un modelo ligeramente mejor que el anterior. Su postura es esperar hasta que la tecnología permita un salto de rendimiento que justifique de verdad una nueva generación, y esa idea no se ha movido ni un milímetro con la crisis de las memorias.
Esto tiene una lectura doble. Por un lado, tranquiliza a quien acaba de comprar una Deck: no va a quedarse obsoleta en unos meses. Por otro, deja claro que la sucesora no llegará antes solo porque el mercado esté nervioso o porque la competencia acelere. Valve va a su ritmo, y ese ritmo depende de cuándo el hardware disponible cumpla sus expectativas, no del calendario comercial.
Por qué la crisis de la RAM era una amenaza real
La memoria es uno de los componentes más sensibles al precio en una portátil de este tipo. Si la RAM y la NAND se encarecen, el fabricante tiene dos opciones: absorber el coste y sacrificar margen, o subir el precio final y arriesgarse a perder atractivo. Steam Deck se ha vendido, en buena parte, por ofrecer una relación entre precio y rendimiento difícil de igualar, así que cualquier alteración en la cadena de suministro golpea directamente en su punto fuerte.
Que Valve diga que sus objetivos no cambian no significa que la crisis no le afecte. Significa que, de momento, no ha tenido que rediseñar el proyecto ni renunciar a lo que quería conseguir. Es un matiz importante: no hay promesa de fecha ni garantía de precio, solo la confirmación de que el rumbo sigue siendo el mismo. Y, dado que 2028 sigue siendo un horizonte especulativo, hay margen para que el mercado se estabilice antes de que el hardware entre en producción.
Nuestra opinión
Desde la redacción de Underworld Lordz vemos con buenos ojos que Valve no ceda a la tentación de sacar una Steam Deck 1.5 con cuatro gigas más de RAM y un chip marginalmente mejor. Para el jugador competitivo, una portátil solo tiene sentido si puede mover los títulos que jugamos con estabilidad de frames y sin sorpresas térmicas. Un salto real de rendimiento, aunque tarde, vale más que dos revisiones mediocres que fragmentan la base de usuarios y complican la optimización.
Dicho esto, hay que ser críticos con la ambigüedad. Valve habla de objetivos, de filosofía y de esperar el momento adecuado, pero no pone ni una cifra ni una fecha sobre la mesa. Eso es cómodo para la compañía y frustrante para quien tiene que decidir hoy si compra una Deck actual o espera. Los creadores de contenido que planifican equipamiento con meses de antelación necesitan algo más que buenas intenciones.
También nos preocupa que la crisis de los componentes acabe trasladándose al precio final aunque el diseño no cambie. Valve puede mantener sus metas técnicas, sí, pero si la sucesora sale con un precio que la aleje del jugador medio, el salto de rendimiento perderá gran parte de su sentido. Ahí está la verdadera prueba: no en el chip, sino en la etiqueta.
Y tú, ¿qué opinas?
Valve prefiere esperar a un salto grande antes que lanzar una revisión menor, aunque eso signifique aguantar con la Deck actual varios años más. ¿Te parece la decisión correcta o preferirías una Steam Deck 2 antes, aunque la mejora fuera más modesta? Cuéntanoslo en el chat del team o en nuestro Discord.
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